lunes, 16 de noviembre de 2015

La Invasión de los Hombres del Espacio

Borrachera de emociones


La Invasión de los Hombres del Espacio es una comedia de ciencia-ficción y terror producida por James H. Nicholson y Robert Gurney Jr. para Malibu Productions en 1957. El film fue dirigido por Edward L. Cahn y protagonizado por Steven Terrell, Gloria Castillo, Frank Gorshin, Raymond Hatton y Lyn Osborn. Al Martin y Robert Gurney Jr. basaron su guión en la historia corta The Cosmic Frame (1955), publicada por el conocido escritor pulp Paul W. Fairman en la revista Amazing Stories. El habitual de la productora Ronald Stein compuso la música. La trama relata la llegada a una pequeña ciudad de unos alienígenas con intenciones siniestras; son descubiertos por una pareja de adolescentes enamorados, pero nadie da crédito a su alarma. Aunque para algunos es muy mala, la película tiene el mérito de ser una de las primeras parodias del subgénero de invasores extraterrestres, filmada precisamente en pleno apogeo del mismo.

Póster de la película (foto: Wrong Side of the Art!)

James H. Nicholson produjo personalmente La Invasión... para distribuirla a través de American International Pictures, de la cual era copropietario. En su momento se estrenó en programa doble con Yo Fui un Hombre Lobo Adolescente. Este producto conspicuamente dirigido al público juvenil de los autocines no resulta tan gracioso como pretende ser, un defecto mucho más grave que su completa falta de lógica o su apariencia cutre. La combinación de comedia y película de monstruos funcionaría mejor en décadas posteriores con ejemplos como Gremlims (1984) o Aracnofobia (1990).

El "jornalero de la dirección" Edward L. Cahn rodó todo el film en un diminuto estudio de sonido: el resultado, más que falso, es claustrofóbico. Paul Blaisdell diseñó los hombrecillos verdes del título, que si bien no son uno de sus mejores trabajos sí ofrecen una imagen icónica del invasor alienígena (lo mismo cabe decir del póster de Albert Kallis).

Cierta noche de sábado los jóvenes Johnny Carter y Joan Hayden planean fugarse juntos, pero antes visitan un rincón de los enamorados local para comprobar que están hechos el uno para el otro. Conduciendo en la oscuridad sin luces golpean algo; descubren que han atropellado una pequeña criatura alienígena y corren a informar a las autoridades. Sin que ellos lo sepan, la mano desprendida del ser vuelve a la vida y comienza a sembrar el caos en la campiña. La policía piensa que la historia es una broma, pero encuentra el cuerpo de un hombre y acusa a la pareja de homicidio. En realidad la víctima, Joe, el borracho del pueblo, ha tenido la mala suerte de tropezar con los hombrecillos verdes, los cuales han llegado a la Tierra con aviesas intenciones a bordo de un platillo volante. Johnny y Joan huyen de la policía y finalmente descubren que una luz brillante puede destruir a los alienígenas. Con ayuda de otras parejas de enamorados utilizan los faros de los coches para enfrentarse a los invasores.

Dos de los temibles alienígenas con aspecto de repollo y su — casi — mortal arma inyectora de alcohol (foto: 3B Theater Poster Archive)

Joe sufre una sobredosis (foto: 3B Theater Poster Archive)

Las criaturas atacan a Artie, el colega de Joe (foto: 3B Theater Poster Archive)

Joan y Jonnhy, en peligro (foto: 3B Theater Poster Archive)

El Ejército encuentra el platillo volante (foto: 3B Theater Poster Archive)

Los chicos descubren con alivio que Artie está vivo... y ebrio (foto: 3B Theater Poster Archive)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

La invasión de los hombres del espacio (1957) on IMDb


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lunes, 9 de noviembre de 2015

Gog, el Monstruo de Cinco Manos

Frankenstein de acero


Gog, el Monstruo de Cinco Manos es una película estadounidense de 1954 dirigida por Herbert L. Strock y resulta notable por haber sido filmada en Eastmancolor, formato panorámico y tres dimensiones. El film fue distribuido por United Artists. Constituye el tercer y último episodio en la serie del productor Ivan Tors sobre la Oficina de Investigación Científica (OSI en las siglas en inglés), después de El Monstruo Magnético (1953) y El Cohete Conquistador (1954). El guión de Tom Taggart se basa en una historia de Tors (con diálogos de Richard G. Taylor). Cuenta las andanzas de un agente de seguridad enviado a investigar un posible sabotaje en una base secreta, cuyo funcionamiento está coordinado por una supercomputadora y sus dos robots. El reparto lo encabezan Richard Egan, Constance Dowling y Herbert Marshall. Harry Sukman escribió la banda sonora.

Póster de la película (foto: Wrong Side of the Art!)

Parte del rodaje — que se completó en quince días — tuvo lugar en la antigua Base de la Fuerza Aérea de George, en Victorville, California. La escena del centrifugador se filmó en la Universidad del Sur de California; los actores se sintieron tan mareados que hubo que sustituirlos por muñecos. El actor Billy Curtis, afectado de enanismo, manipuló desde el interior a los robots GOG y MAGOG, los cuales poseían un aspecto marcadamente no humanoide que recuerda al de los Daleks — y que acentúa su aureola maligna. A pesar del estudiado uso del color en vestuario y decorados, la película es sorprendentemente sobria en la explotación del 3-D, quizás debido a que el director Herbert Strock tenía visión monocular y en consecuencia no percibía imágenes tridimensionales. El coste del film se quedó en unos ajustados 250.000 dólares. Al estrenarse en el ocaso de la moda del 3-D, la versión estereoscópica (que requería dos proyectores) se exhibió en muy pocas salas antes de que la distribuidora la retirase.

Como las anteriores entregas de la trilogía, Gog es un film considerablemente más interesado en la ciencia que en la ficción. Los personajes e incluso la acción básica quedan en un segundo plano, mientras la historia se centra en especular cómo reaccionaría la Humanidad (representada por arquetipos oficiales, militares y científicos característicos) ante ciertas amenazas tecnológicas. No por casualidad, Tors sacó los nombres de sus robots de un pasaje de la Biblia (Ezequiel, Capítulo 18) que se refiere al Apocalipsis. Este concepto pudo haber sido ligeramente repelente para el público infantil, aunque los niños que sí lo vieron en su día encontraron elementos inquietantes y aterradores; al mismo tiempo, atrajo a espectadores más maduros, ayudándose de un reparto que ponía al film por encima de sus congéneres. La recepción fue buena y muchos críticos destacaron la base científica de la película (una "cuestión de honor" para Tors en sus producciones de ciencia-ficción).

Cuando dos científicos de una instalación gubernamental de alto secreto dedicada a la investigación espacial pierden la vida — en sus propios laboratorios, durante un experimento de hibernación inducida — el doctor David Sheppard es enviado para esclarecer los hechos. Sheppard se introduce con facilidad en el excéntrico grupo de científicos... aunque en permanente riesgo de distracción por la presencia de Joanna Merritt, supuesta ayudante del director del proyecto, el doctor Van Ness, pero en realidad otra agente de seguridad. Sheppard está tan confundido como el que más por los inexplicables acontecimientos ocurridos en el complejo subterráneo (equipo en buen estado que de repente sufre fallos mortales, radares que detectan aviones inexistentes), hasta que los relaciona con las funciones de NOVAC (Computadora Automática Variable de Operación Nuclear), el cerebro electrónico de la base. Pero el misterio aumenta cuando descubre que NOVAC estuvo desconectada durante uno de los "accidentes" — y que ni siquiera sus operadores pueden dar cuenta del paradero de GOG y MAGOG, los dos robots bajo control de la computadora.

El doctor Van Ness y su ayudante Joanna reciben al doctor Sheppard (foto: Forgotten Films)

La base subterránea emula el diseño de una futura estación espacial (foto: Forgotten Films)

MAGOG y GOG (foto: Forgotten Films)

Otro de los misteriosos "accidentes" acaba con un sujeto de prueba (foto: Forgotten Films)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

Gog, el monstruo de cinco manos (1954) on IMDb


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lunes, 2 de noviembre de 2015

La Diabla

Sobrevivir a cualquier precio


Considerada una muestra menor del género, La Diabla es una película de ciencia-ficción y cierto tono de cine negro dirigida por Kurt Neumann en 1957. Neumann la produjo (junto a un no acreditado Robert L. Lippert) para Regal Films y asimismo escribió el guión en colaboración con Carroll Young, el cual se basaba en la historia The Adaptive Ultimate que Stanley G. Weinbaum publicó en noviembre de 1935 en Astounding Stories bajo el pseudónimo de John Jessel. El film lo protagonizan Mari Blanchard, Jack Kelly, Albert Dekker, John Archer y Fay Baker. 20th Century-Fox lo distribuyó en programa doble con Kronos, ¡el Conquistador del Universo!, otra obra — mucho más recordada — del director. La trama describe cómo un científico desarrolla un suero que aumenta la capacidad adaptativa del cuerpo humano para combatir enfermedades. Cuando lo prueba en una mujer aquejada de una dolencia terminal, la paciente no sólo se recupera sino que se vuelve malvada y homicida. Paul Sawtell y Bert Shefter compusieron una notable banda sonora.

Póster de la película (foto: Wrong Side of the Art!)

Durante su trágicamente corta carrera, Stanley G. Weinbaum tuvo una influencia inmensa en la ciencia-ficción de la época — en 1970, Una Odisea Marciana quedó en segundo lugar en una votación de los Escritores de Ciencia-Ficción de América al mejor relato del género. Hoy día algunos piensan que su obra ha envejecido mal, sobre todo porque sus ideas más imaginativas han sido asumidas por muchos otros autores, pero aún conserva encanto y fuerza. Desafortunadamente, poco de esto se puede encontrar en La Diabla. El film toma la idea central de Weinbaum y la rodea de los clichés habituales, en particular el del científico invadiendo los dominios divinos con funestas consecuencias, al tiempo que Neumann lo dirige con limitada inspiración. La improbable premisa de la historia junto con algunos diálogos involuntariamente hilarantes son otros de sus defectos, por no mencionar la rampante misoginia.

Esta modesta película — Regal Films era la subsidiaria de 20th Century-Fox para las producciones de serie B a finales de los años 1950 — tiene no obstante un aspecto atractivo gracias al formato panorámico Regalscope y la elegante fotografía en blanco y negro de Karl Struss. El cambio de color del cabello de Kyra se realizó mediante filtros, una técnica que Struss había empleado por primera vez en la era del cine mudo. Por su parte, la interpretación de la seductora Mari Blanchard es memorable, rivalizando con su encarnación de la Reina de Venus en Abbott y Costello Van a Marte (1953).

El doctor Dan Scott inventa una cura milagrosa para ciertas enfermedades mortales a partir de la mosca de la fruta — el organismo más adaptable conocido. Pide ayuda a su superior el doctor Richard Bach para probar el suero con una de sus pacientes. Enferma de tuberculosis, Kyra Zelas accede a someterse al experimento, y casi instantáneamente recupera la salud y la fuerza. Sin embargo, existe un efecto secundario: su sobreexcitada glándula pineal transforma la personalidad amable e inofensiva de Kyra en la de una maquiavélica depredadora con rasgos homicidas. Mientras los doctores asisten impotentes, Kyra asesina a la esposa del acaudalado Barton Kendall, esbozando planes para acabar también con él y reclamar sus millones. Scott y Bach no saben cómo detener a una criatura que parece inmune a cualquier agresión exterior.

El doctor Dan Scott se siente fascinado por la moribunda Srta. Zelas (foto: 3B Theater Poster Archive)

Kyra es otra — toma lo que quiere, cuando quiere (foto: 3B Theater Poster Archive)

La policía busca a una morena (foto: 3B Theater Poster Archive)

La pantera, un experimento previo del doctor Scott (foto: 3B Theater Poster Archive)

La nueva Kyra devora cultura y conocimientos (foto: 3B Theater Poster Archive)

Buscando una presa (foto: 3B Theater Poster Archive)

Para la Sra. Kendall la diablesa ha ido demasiado lejos (foto: 3B Theater Poster Archive)

Indefensa al fin (foto: 3B Theater Poster Archive)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

She Devil (1957) on IMDb


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lunes, 26 de octubre de 2015

Ultimátum a la Tierra

«¡Klaatu barada nikto!»


El clásico estadounidense de 1951 Ultimátum a la Tierra (llamado también El Día que Paralizaron la Tierra, El Día que se Paralizó la Tierra o El Día que la Tierra se Detuvo) fue producido por Julian Blaustein para 20th Century-Fox y dirigido por Robert Wise. El guión de Edmund H. North — con el escritor de ciencia-ficción Raymond F. Jones como asesor no acreditado — se basa en elementos del relato Farewell to the Master de Harry Bates, publicado originalmente en la revista pulp Astounding Science-Fiction en 1940. El film está protagonizado por Michael Rennie, Patricia Neal, Hugh Marlowe, Sam Jaffe y el joven Billy Gray. La extraordinaria banda sonora fue compuesta por Bernard Herrmann. En la historia, un humanoide alienígena de nombre Klaatu visita la Tierra, escoltado por su poderoso robot Gort, para entregar un importante mensaje a los representantes de todas las naciones. Cuando la comunicación se vuelve difícil, Klaatu elige una estrategia alternativa. El film se adaptó para la radio en 1954 y existe asimismo un remake de 2008. Ultimátum a la Tierra, concebida como una alegoría del miedo y la suspicacia que caracterizaron la Guerra Fría, está considerada casi unánimemente una de las mejores películas de ciencia-ficción de todos los tiempos.

Póster de la película (foto: FilmAffinity)

El productor Julian Blaustein se propuso hacer una película que ilustrara la paranoia de principios de la Era Atómica y promoviera la cooperación internacional. Para ello revisó más de doscientos relatos y novelas de ciencia-ficción buscando un argumento apropiado, ya que el género se prestaba a una discusión metafórica — y por lo tanto menos controvertida — de tan grave asunto. El estudio pagó a Harry Bates únicamente 500 dólares por los derechos de la historia original, la cual desarrolló Edmund North (un antiguo oficial del Ejército) para denunciar la escalofriante proliferación de armas nucleares. El audaz antimilitarismo del proyecto atrajo a Robert Wise — quien además creía en los OVNI. North incluyó varias comparaciones subliminales entre Klaatu y Jesucristo, y las habilidades de Gort sobresaltaron al censor designado por la Asociacion de Películas de América, que exigió añadir una línea: cuando Patricia Neal pregunta si el robot tiene poder ilimitado sobre la vida y la muerte, Michael Rennie responde «[eso] está reservado al Espíritu Todopoderoso» (el cambio desagradó profundamente tanto a North como a Wise).

Wise trató de que la película fuese lo más realista posible. Así, algunos famosos periodistas radiofónicos de la época — H. V. Kaltenborn, Elmer Davis, Drew Pearson y Gabriel Heatter — hicieron de sí mismos en cameos. Entre los candidatos a los papeles principales estuvieron Claude Rains y Spencer Tracy (Klaatu), Anne Baxter (Helen) o Jack Palance (Gort). El icónico robot fue interpretado finalmente por Lock Martin, quien era acomodador en el Teatro Chino de Grauman y medía 2,10 metros. Debido a su frágil constitución, Martin nunca pasó más de media hora seguida dentro del incómodo disfraz.

El arquitecto Frank Lloyd Wright colaboró en el diseño de la nave espacial, cuyo futurista interior recuerda a la sede de la Johnson Wax. Wright imaginó el exterior del platillo volante fabricado con un material sin uniones que se comportaba «como un tejido vivo». Análogamente, Gort parecía carecer de juntas o articulaciones; este efecto se consiguió mediante dos trajes, abiertos respectivamente por delante y por detrás, y encuadrados en el ángulo correcto. Casi todos los exteriores se filmaron en los estudios de la Fox. Una segunda unidad rodó escenas menores en Washington, D.C. y Fort Meade, Maryland. El Departamento de Guerra declinaría participar en el film tras leer el guión: todo el equipo militar procedió de la Guardia Nacional de Virginia. El presupuesto final ascendió a 995.000 dólares.

La fascinante y revolucionaria partitura de Bernard Herrmann utilizaba marimba, tam-tam, celesta, instrumentos de cuerda eléctricos, dos theremin (interpretados por Samuel Hoffman y Paul Shure), dos órganos Hammond, tres vibráfonos, dos Glockenspiele y dos arpas, junto a instrumentos menos exóticos. Herrmann experimentó con técnicas de grabación insólitas y produjo una de las primeras obras de música electrónica (algo que pasa por alto frecuentemente la crítica "culta").

En el momento del estreno Ultimátum a la Tierra tuvo un moderado éxito, acumulando 1.850.000 dólares en los Estados Unidos y Canadá. La mayor parte de los críticos locales elogiaron su realismo y seriedad pero también hallaron «ciertos elementos subversivos». La recepción en el extranjero fue más entusiasta — valoración que se ha generalizado hoy en día. La frase "Klaatu barada nikto", creada por North junto al lenguaje alienígena del film, forma parte de la cultura popular y ha sido objeto de artículos, documentales, parodias y homenajes (destacando el de Sam Raimi en El Ejército de las Tinieblas).

Washington, D.C. es presa del pánico cuando una nave espacial aterriza cerca de la Casa Blanca. De ella sale Klaatu, un viajero interplanetario de voz suave, cuyo "guardaespaldas" es un enorme robot que dispara rayos llamado Gort. Herido por un soldado, Klaatu anuncia que tiene un mensaje de vital importancia para la Humanidad, el cual sólo transmitirá si los líderes mundiales acceden a reunirse con él. Dada la situación política, su demanda se ignora y es confinado en un hospital. Klaatu escapa y busca refugio en una pensión, donde se hace pasar por un tal "Sr. Carpenter". Allí el alienígena se gana la confianza de la encantadora viuda Helen Benson y su hijo Bobby, ninguno de los cuales cae en la cuenta de su origen extraterrestre, y buscan la ayuda del eminente científico profesor Barnhardt. Al día siguiente, exactamente a las doce en punto, Klaatu hace que la Tierra "se detenga" — cortando toda la energía eléctrica del mundo.

Un platillo volante sobre Washington (foto: DVDBeaver)

Klaatu, atacado (foto: DVDBeaver)

Aparece Gort (foto: DVDBeaver)

Helen Benson y su prometido Tom Stevens (foto: DVDBeaver)

Bobby y el "Sr. Carpenter" (foto: DVDBeaver)

El profesor Jacob Barnhardt (foto: DVDBeaver)

Se avecinan represalias (foto: DVDBeaver)

Gort ejercita sus poderes (foto: DVDBeaver)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

Ultimátum a la Tierra (1951) on IMDb


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