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lunes, 9 de mayo de 2016

X-7 El Rey del Espacio

Epidemia espacial


X-7 El Rey del Espacio es un film estadounidense de ciencia-ficción de 1958. Twentieth Century-Fox distribuyó esta oscura película completando un cartel que encabezaba La Mosca. Fue producida por Bernard Glasser para Regal Films — "marca" de la Fox en las producciones de bajo presupuesto — por unos 125.000 dólares, de los cuales 25.000 correspondieron a los guionistas George Worthing Yates y Daniel Mainwaring. No obstante, el director Edward Bernds reescribiría su libreto, ya que el guión original estaba pensado para una película de serie A y mayor duración. Relata cómo una sonda regresa a la Tierra cubierta por un misterioso "hongo" espacial, el cual amenaza con infectar todo el planeta después de un accidente de laboratorio. Los protagonistas son Robert Ellis, Bill Williams y Lyn Thomas. Josef Zimanich y Harry Bluestone compusieron la música.

Póster de la película (foto: CINeol)

Bernds y Glasser planearon esta película de ciencia-ficción después de haber trabajado juntos en varios westerns para Regal. La producción se aceleró con la intención de aprovechar el interés generado por el Explorer 1, primer satélite estadounidense; a sugerencia del departamento de publicidad del estudio, el título inicial Missile into Space se cambió para sonar más emocionante. Los solventes Yates y Mainwaring (con amplia experiencia en el género) escribieron una historia que juega con el miedo a los peligros del espacio, en la que la caza del desconocido portador del hongo se desarrolla al estilo de Dragnet — salvando algunas incongruencias. Aunque el argumento de X-7 El Rey del Espacio recuerda a El Experimento del Doctor Quatermass (1955), la ausencia de un "monstruo" convencional la acerca más a La Amenaza de Andrómeda (1971). La rápida y realista dirección de Ed Bernds contribuye a su eficacia.

Una de las mejores interpretaciones del film corresponde al integrante de Los Tres Chiflados Moe Howard, en un breve pero importante rol dramático. El actor se encontraba sin empleo por primera vez en más de veinticinco años, después de que Columbia Pictures cerrara sin previo aviso su departamento de cortos a principios de 1958. Ed Bernds, quien había dirigido numerosos episodios y varias películas del trío cómico, le ofreció el papel del taxista (Bernds también hace un cameo como locutor de televisión). Moe preguntó a su vez si había sitio en el equipo para su yerno Norman Maurer, deseoso de entrar en la industria del cine y el cual estaba dispuesto a trabajar sin salario. Bernds conocía a Maurer y pensaba que era un artista con talento, de modo que lo contrató por 1.000 dólares para diseñar los efectos especiales del hongo extraterrestre. Bernard Glasser se sentiría tan impresionado por el trabajo de Maurer que lo recomendó al productor Sidney Pink para La Furia del Planeta Rojo (1959).

El doctor Charles Pommer, biólogo asignado al programa de exploración espacial estadounidense, intenta probar la existencia de vida en el espacio. Para ello examina muestras recogidas por el satélite XN-712, que ha orbitado la Tierra durante meses; Pommer descubre unas esporas rojizas microscópicas pero es interrumpido por su antigua amante Laura Greeling. Después de una amarga discusión sobre la custodia de su hijo ilegítimo, Laura se marcha en taxi y deja al científico dictando sus notas en cinta magnetofónica. Horas más tarde el centro de investigación recibe la llamada desesperada de un incoherente Pommer que suplica que destruyan su laboratorio. El jefe de seguridad del proyecto John Hand y el recluta Rattigen encuentran el labo cubierto por un viscoso hongo y al doctor muerto. Al escuchar la voz de una desconocida en las notas de Pommer comprenden que un portador del hongo está suelto y se inicia la caza. Entretanto, Laura ha leído las noticias de la muerte del doctor: al saber que la policía busca a una mujer en relación con el caso, se cree sospechosa de asesinato y decide huir de las autoridades...

«Cohete hacia nuevas órbitas de emociones» (foto: IMDb)

El doctor Pommer examina unas muestras que no dejan de crecer ante la impaciente Laura (foto: IMDb)

Hand y Rattigan presienten que algo va mal en el laboratorio de Pommer (foto: IMDb)

Preparados para la descontaminación (foto: IMDb)

Incinerando el laboratorio hasta sus cimientos (foto: IMDb)

Las autoridades comprenden que el desconocido expuesto al hongo puede condenar a todo el planeta (foto: IMDb)

La maleta de Laura es hallada y examinada (foto: IMDb)

A bordo del avión de Honolulú aumenta la inquietud (foto: IMDb)

Película completa (vídeo: YouTube)

Space Master X-7 (1958) on IMDb


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lunes, 14 de marzo de 2016

El Regreso de la Mosca

¡Oh, no, otra vez no!


El Regreso de la Mosca (1959) es la primera secuela del muy popular film de ciencia-ficción/terror La Mosca (en 1965 la seguiría La Maldición de la Mosca). Bernard Glasser la produjo para Associate Producers y Edward L. Bernds la escribió y dirigió. Ambientada quince años después de los experimentos de André Delambre, cuenta cómo su hijo Philippe intenta perfeccionar el dispositivo de teleportación pero obtiene el mismo desastroso resultado. Al contrario que su predecesora, se filmó en blanco y negro — aunque manteniendo el formato CinemaScope, combinación poco frecuente. Del reparto original sólo repite Vincent Price, acompañado por Brett Halsey, John Sutton (quien sustituyó a Herbert Marshall por enfermedad), David Frankham y Dan Seymour. La música pertenece a Paul Sawtell y Bert Shefter. La distribuidora 20th Century-Fox estrenó El Regreso de la Mosca en la apropiada compañía de El Caimán Humano.

Póster de la película (foto: Wrong Side of the Art!)

Después del éxito de La Mosca, sus creadores se vieron ante un dilema: si renunciaban a rodar una segunda parte nadie lo entendería, pero el film original no había dejado puertas abiertas a una continuación. Peor aún, el productor y director Kurt Neumann — responsable en gran medida de su resultado final — había fallecido apenas preestrenada La Mosca. El proyecto siguió adelante al menor coste posible (el presupuesto fue de unos 225.000 dólares). Bernds tuvo que pensar un guión que pudiera reutilizar los espléndidos decorados de Eli Benneche y Walter M. Scott, así como reescribir el borrador varias veces para recortar gastos — supuestamente eliminando algunas de las cosas que más gustaban a Vincent Price.

Lo que pone a El Regreso de la Mosca varios niveles por debajo de la primera parte no es la diferencia de presupuesto, sino la falta de suspense. No hay un misterio que revelar y el argumento es rutinario. Esto no significa, en absoluto, que se trate de una mala película, y de hecho quienes disfruten de historias más predecibles incluso la pueden preferir al desasosegante original. El ritmo es elevado, los efectos especiales y el maquillaje son aceptables — el aspecto de la nueva Mosca Humana es aún más desagradable — y el film tiene un agradecido toque de serie B.

Quince años después de la muerte de su padre, Philippe Delambre pierde también a su madre Helene, atormentada por los recuerdos de aquel horror. Philippe convence a su tío François para que le cuente lo que sucedió realmente y qué destruyó la vida de sus padres. Jura perfeccionar el transmisor de materia, para que tanto sufrimiento no haya sido en vano, y contrata como ayudante al científico Alan Hinds. Pero Hinds tiene negocios inconfesables y un oscuro secreto propio. Planea robar el transmisor, aunque primero debe ocuparse del detective que lo persigue por un delito anterior, y después eliminar a Philippe. Entonces ocurre el desastre: Philippe sufre el mismo accidente que su padre e intercambia miembros con una mosca doméstica. La Mosca Humana busca venganza, mientras François y el inspector Beauchamp (quien conoce la verdad del caso Delambre) intentan atrapar con vida al monstruo y encontrar a una diminuta criatura alada con la cabeza de Philippe...

Gaston pide a François y Philippe que no entren en el laboratorio — «¡Este lugar está maldito!» (foto: The Dwrayger Dungeon)

El criminal Ronald Holmes, alias Alan Hinds (foto: The Dwrayger Dungeon)

El inspector Evans muere tras ser "cruzado" con una cobaya (foto: The Dwrayger Dungeon)

En el lugar de Philippe aparece un monstruoso híbrido... (foto: The Dwrayger Dungeon)

...y Cecile grita aterrorizada (foto: The Dwrayger Dungeon)

El inspector Beauchamp descubre la extraña mosca con cabeza humana (foto: The Dwrayger Dungeon)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

El regreso de la mosca (1959) on IMDb


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lunes, 9 de febrero de 2015

Mundo sin Fin

Volver a empezar


Mundo sin Fin es un largometraje de 1956 dirigido por Edward Bernds a partir de un guión escrito por él mismo. Fue producido por Richard Heermance para la modesta Allied Artists (sucesora de Monogram Pictures); a pesar de ello, se trata de una de las primeras películas de ciencia-ficción rodadas en CinemaScope y Technicolor, además del primer film estadounidense que desarrolla el tema del viaje en el tiempo. Lo protagonizaron Hugh Marlowe, Nancy Gates, Nelson Leigh, Rod Taylor, Shawn Smith (nombre de casada de Shirley Patterson) y Lisa Montell. En la historia, una nave espacial que vuelve de la primera misión a Marte atraviesa una extraña anomalía cósmica y acaba estrellándose en un planeta desconocido. Gradualmente los tripulantes comprenden que han llegado a una Tierra del siglo XXVI devastada por la guerra atómica.

Póster de la película (foto: Wikipedia)

Ésta fue una película ambiciosa para el estudio, cuya experiencia previa se ceñía a seriales y películas de serie B. No sólo fue filmada en color, sino que buena parte del rodaje se realizó en exteriores (en el conocido Rancho Iverson). Leith Stevens escribió una banda sonora de gran nivel. Aun así, la productora reutilizó imágenes de la anterior Vuelo a Marte (1951) para reducir costes — y a su vez Bernds emplearía material de Mundo sin Fin en la sin par La Reina del Espacio Exterior (1958). Junto a La Guerra de los Mundos (1953), Regreso a la Tierra (1955) y Planeta Prohibido (1956), "dignificó" el género al acercarlo al gran público.

El escenario postapocalíptico de Mundo sin Fin debe mucho a H. G. Wells. Los mutantes deformes que tiranizan a los decadentes humanos civilizados recuerdan a los Eloi y Morlocks de La Máquina del Tiempo (y por ello fue interpuesta una demanda; curiosamente, Rod Taylor protagonizaría en 1960 la adaptación El Tiempo en sus Manos), así como al enfrentamiento entre sofisticados tecnócratas y brutales señores feudales de La Forma de lo que Vendrá. Por otra parte, la premisa de los astronautas que regresan a un mundo futuro caído en la barbarie se adelanta varios años a El Planeta de los Simios. Una diferencia significativa es la optimista visión del porvenir en Mundo sin Fin; en esta segunda oportunidad, la raza humana intentará hacer las cosas bien. La "civilización perdida" subterránea, eso sí, no se libra de algunos clichés de la época, incluyendo hermosas princesas, malvados consejeros y torvos personajes acechando detrás de cada esquina.

La primera astronave que alcanza el Planeta Rojo vuelve a la Tierra, pero cae en un inexplicable fenómeno espacial que la acelera a una velocidad inmensa y deja inconscientes a sus cuatro tripulantes. Cuando recobran el sentido, se hallan en un planeta al que finalmente reconocen como la Tierra — en un lejano futuro. Tras ser perseguidos por horribles "Mutados" con un solo ojo, encuentran supervivientes de la agonizante civilización humana que ahora subsiste bajo tierra. Descubren que están en 2508, casi 400 años después de que una guerra atómica haya asolado el planeta. El oficial científico John Borden se enamora de Garnet, hija del líder Timmek — hecho que enfurece al consejero Mories, quien siempre había pensado que algún día ella sería suya. Mories trata de volver a su gente contra los intrusos, pero cae víctima de sus propias maquinaciones. Sabiendo por Deena, rescatada de la superficie años atrás, que los miembros de su pueblo son humanos normales cruelmente esclavizados por sus amos deformes, los viajeros del espacio y el tiempo se enfrentan a los Mutados y reclaman la Tierra para la Humanidad.

Se pierde el contacto con el cohete MRX (foto: TCM)

Los Mutados atacan a una desprevenida tripulación (foto: TCM)

¡Capturados! (foto: TCM)

Garnet y un Cíclope (foto: TCM)

Los hombres del siglo XX al rescate (foto: TCM)

En el diseño del vestuario intervino el legendario Alberto Vargas (foto: TCM)

Escena de la película (vídeo: YouTube)

Mundo sin fin (1956) on IMDb


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lunes, 8 de septiembre de 2014

La Reina del Espacio Exterior

Sabes que estás en Venus


La Reina del Espacio Exterior es un largometraje estadounidense en color y CinemaScope de 1958 con producción de Edward Schwalb y distribución de Allied Artists Pictures. Protagonizado por Zsa Zsa Gabor, Eric Fleming, Laurie Mitchell, Lisa Davis, Dave Willock, Patrick Waltz y Paul Birch, trata de la rebelión contra una cruel monarca venusiana. El guión de Charles Beaumont, con aportaciones de Ellwood Ullman, está basado en una idea de Ben Hecht y lo dirigió Edward Bernds. Descrita como una de las producciones más cursis jamás rodadas (rivalizando con la infravalorada Flash Gordon de 1980), todavía divide a crítica y público: aunque nadie dice que sea una gran película, ni siquiera una buena película, sí es un entretenimiento único y con un considerable sentido del humor hacia sí mismo.

Póster de la película (foto: FilmAffinity)

El borrador de diez páginas de Hecht — cuyo título La Reina del Universo fue cambiado porque se pensó que «sonaba a concurso de belleza» — era una visión satírica de un planeta gobernado por mujeres. La película no sólo recicló su premisa principal de otros films de la época tales como Las Mujeres Gato de la Luna (1953) o Fire Maidens from Outer Space (1955), sino también el vestuario de Planeta Prohibido, los decorados y efectos especiales de Mundo sin Fin (ambas de 1956) y el cohete de Vuelo a Marte (1951). El guión exhibe un machismo pasado de moda probablemente ya en el día del estreno, con varios momentos memorables, junto con una estética kitsch que hacen de ella una película "de culto". La banda sonora de Marlin Skiles es a la vez alegre y futurista, captando el tono de la acción perfectamente.

Algunas fuentes afirman que la estrella de la película causó más problemas de lo debido; según Bernds, muchas de las "venusianas" eran ganadoras de concursos de belleza y si el equipo les prestaba demasiada atención la Gabor se ponía furiosa — su propio título de Miss Hungría se remontaba a 1936, cuando las demás actrices apenas empezaban a ir a la escuela. Su cerrado acento centroeuropeo también ha sido en ocasiones blanco de las burlas. No obstante, en La Reina... aparece exuberante y es el film más icónico de su carrera.

En el cercano futuro de 1985, un cohete con cuatro tripulantes comandados por el capitán Patterson es testigo de la destrucción de una estación espacial a causa de un misterioso rayo, el cual los desvía de su curso y obliga a hacer un aterrizaje forzoso. El profesor Konrad determina que se hallan en Venus, al que los científicos creían incapaz de albergar vida. Los terrícolas son capturados por los venusianos (todos bellas mujeres) y descubren que el planeta está sometido a la dictadura de la cruel Yllana, una reina enmascarada que ha expulsado a los hombres de su mundo. En el palacio reciben la ayuda de una hermosa científica llamada Talleah y sus amigas. Las mujeres ansían recuperar el amor de los hombres y conspiran para derrocar a la malvada reina. Cuando Patterson tiene la oportunidad de mirar bajo la máscara de Yllana, despierta la furia de la monarca y ésta decide destruir la Tierra y a sus belicosos habitantes con el Desintegrador Beta. Ahora todo depende de la pequeña facción disidente liderada por Talleah.

Los prisioneros sufren las iras de la multitud — mas ¿dónde están los hombres de Venus? (foto: 3B Theater Poster Archive)

Un vistazo a la moda venusiana, pródiga en pistolas de rayos y faldas muy cortas (foto: 3B Theater Poster Archive)

La reina Yllana y el capitán Patterson enredados en el viejo juego de la seducción (foto: 3B Theater Poster Archive)

Talleah y sus compañeras rebeldes ayudan a escapar a los terrícolas... (foto: 3B Theater Poster Archive)

... pero la evasión está llena de peligros (foto: 3B Theater Poster Archive)

La reina pasa revista al Desintegrador Beta (foto: 3B Theater Poster Archive)

El plan desesperado de Talleah es descubierto (foto: 3B Theater Poster Archive)

En Venus como en la Tierra, la eterna guerra de los sexos (foto: 3B Theater Poster Archive)

Trailer de la película (vídeo: YouTube)

La reina del espacio exterior (1958) on IMDb


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